
La campaña «Fiestas Seguras» del Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), culmina con el periodo festivo, pero su esencia debe permanecer; la conciencia sobre los riesgos eléctricos y las prácticas de prevención (revisar, exigir, prevenir) tienen que transformarse de una iniciativa temporal a una cultura de prevención permanente frente a los riesgos eléctricos.
El uso y conexión simultánea de una gran cantidad de luces decorativas, y la necesidad de recurrir a zapatillas o toma triple por falta de enchufes suficientes en los lugares de instalación, ponen a prueba a las instalaciones existentes. En muchos casos, estas instalaciones son improvisadas, o ya presentan problemas por ser antiguas y carecer del mantenimiento adecuado y, con humedad en los electroductos, cables dañados o conexiones defectuosas que, además, no cuentan con los dispositivos de protección necesarios para actuar ante estas situaciones, terminan incrementando significativamente el riesgo de incendios, cortocircuitos y electrocuciones en hogares y espacios públicos.
Un peligro que se puede prevenir
Durante las fiestas, escenarios cotidianos se transforman en posibles fuentes de riesgo: luces antiguas conectadas en tomas sobrecargadas, niños manipulando adornos luminosos sin supervisión, comercios con instalaciones improvisadas para decorar sus locales, y viviendas con sistemas eléctricos que no han sido inspeccionados en años.
La campaña del INTN se sustenta en tres acciones fundamentales que toda familia y establecimiento debería implementar antes de comenzar los preparativos festivos. En primer lugar, revisar minuciosamente la instalación eléctrica, prestando especial atención a tomas, enchufes y cables visibles y la posible falta de protecciones. En segundo término, exigir siempre la intervención de electricistas profesionales que cuenten con matrícula INTN, garantizando así trabajos realizados según normativa vigente. Finalmente, prevenir situaciones de riesgo solicitando inspecciones a organismos habilitados por el INTN, especialmente en espacios públicos.
Responsabilidad compartida entre ciudadanos y comercios
Para locales de concurrencia pública como restaurantes, salones de eventos, discotecas y centros comerciales, la ley establece requisitos específicos. La Ley N.º 5668/16 obliga a que estos espacios cuenten con inspecciones eléctricas periódicas realizadas por organismos habilitados por el INTN. Este procedimiento no solo cumple con el marco legal, sino que protege a clientes y empleados, además de resguardar el patrimonio empresarial ante posibles siniestros.
En el ámbito doméstico, la prevención adquiere un carácter más personal pero igualmente urgente. Revisar que las instalaciones eléctricas estén en buen estado y contar con dispositivos de protección capaces de responder ante sobrecargas por la conexión de múltiples equipos, la presencia de cables deteriorados o circuitos con humedad, son prácticas que pueden marcar la diferencia entre una celebración feliz y una tragedia evitable.
Cultura de prevención como legado institucional
La campaña del INTN se enmarca en su misión permanente de promover la seguridad eléctrica en todo el territorio nacional. El instituto trabaja para fortalecer una cultura de prevención que trascienda las épocas festivas y se convierta en práctica habitual en hogares, comercios e industrias.
Resulta fundamental asegurar que todos los elementos eléctricos estén en condiciones óptimas. La seguridad eléctrica no es solo un requisito técnico, sino una responsabilidad social que protege lo más valioso: la vida humana y la integridad de las familias paraguayas.
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